Por qué hablar con alguien que no conoces puede ayudarte a sentirte algo mejor.

* Hablar con desconocidos tiene algo insuperable y en esta página te cuento más sobre esto.

Tener una mirada neutra a tu situación, tiene lo suyo.

Si hablas de tus problemas en la comida de navidad, ya sabes lo que va suceder.

Solo te falta un segundo para saber lo que te responderán. Palabra por palabra. 

Me atrevo a decir que sabes el tono que utilizarán y hasta los ejemplos que pondrán.

Justo por esto, es interesante tener un nuevo enfoque a tus problemas. 

Mira,

casi me da un soponcio:

Estábamos en una sala del hospital cuando el médico dijo a mi abuela materna, Pepita, que tenía cáncer terminalNos quedamos helados. 

Todos menos mi abuela que asintió con una ligera sonrisa mostrando una profunda aceptación de su destino. 

Parece que el médico llegó a la conclusión que Pepita no había entendido nada, ya que, con un tono bastante desagradable, le dijo: 

 ¿Señora no entiende que se va a morir pronto?

A lo que contestó: «estoy preparada para lo que venga». 

El doctor se fue medio frustrado y ella siguió hablando con una amiga que había venido a verla. 

Así, sin más.

Como si no quisiera perder más tiempo con la obviedad de que un día se moriría. 

Estaba más preocupada en disfrutar el momento con su amiga que en perder el tiempo en hablando sobre cuándo le llegaría su hora.

El día de su entierro, mi abuela Maria estaba entre apenada y alegre por despedir a su consuegra, Pepita, con la que había compartido muchísimo durante los últimos 40 años. 

Mi hermana organizó un funeral con muchos detalles. 

Uno de estos detalles fue pedir a un amigo, que es tenor, que cantara. 

Fue muy bonito. Tanto que mi abuela, satisfecha, nos dijo que le encantaría tener un funeral parecido.

Dicho y hecho: 

Maria falleció repentinamente 24 horas después de decir estas palabras.

A Maria le había gustado tanto como cantó Raül en el funeral de Pepita, que le pedimos si podía cantar de nuevo. 

Y escuché un Ave María tan tierno y delicado que nunca olvidaré.

Raül no utilizó micro, fue un "a cappella" precioso

La vida tiene bastantes sorpresas preparadas y lo único que nos queda es escoger cómo nos las tomamos:

“No es lo que te sucede, sino cómo reaccionas a lo que te sucede”  – Epícteto

Perder a las dos abuelas, así de golpe, me llenó de tristeza. Haber perdido a Maria de forma fulminante, me generó mucha angustia. 

Me pasé bastantes días mirando al techo.

No sabía qué hacer ni como encajar las dos pérdidas. 

La vida no para

Aparentemente, la muerte lo para todo de golpe.

Aquello relacionado con la muerte genera como una pausa demasiado larga. Un silencio incómodo. Miradas ausentes, perdidas.

Pero es solo una sensación, ya que la vida no para. 

Seguro que en tu día a día pasan muchas cosas en pocas horas.

Estamos sobreestimulados. 

Y, donde antes había un instante para el aburrimiento, ahora hay el smartphone.

El teléfono hace que todo el día estés disponible para los demás. 

De media consultamos el móvil cada 12 minutos. No nos damos cuenta y volvemos a tener la vista pegada a la pantalla. 

Tenemos la vista pegada a las pantallas

Este sin parar cansa, agota y confunde. 

Cada vez es más frecuente cosas como chocar contra farolas mientras caminamos por la calle por el hecho de estar mirando al móvil. 

¿Cuál es el problema?

El problema surge cuando no tienes una dirección clara.

Cuando olvidas lo que realmente quieres y buscas complacer a los demás. 

Hacer lo que hace la mayoría.

Dedicar tiempo al propósito real de cada uno, no es fácil. 

Como dijo Mandela, hay miedo a nuestra propia luz

Es curioso, parece que es más seguro pasar desapercibido que brillar. 

Hay miedo a nuestro potencial. 

Con este plan… ¿cuál es el plan?

Has llegado hasta aquí. Creo que lo que ofrezco puede interesarte. 

Una sesión individual para ti.

Vamos a tratar todo aquello que te preocupe actualmente. 

La psicología es una ciencia joven y aún no hemos sido capaces de hacer entender todo lo que puede hacer por ti.

Hay quien prefiere ver a un charlatán que a un psicólogo. 

No hace falta estar mal para ir al psicólogo. 

Hace falta estar mal para ir a un charlatán. 

Me refiero a que, aunque estés bien, es peligroso ponerte en manos de según quién. 

En psicología hay un codigo deontológico y el paciente tiene muchas más garantias. 

Mi número de colegiado es el 27.496 y con esto tienes la seguridad de que te encontrarás con unos mínimos. 

Todo lo que vamos a trabajar en la sesión será realista, con los pies en el suelo.

Qué vamos a hacer exactamente en la sesión

Vamos a hacer lo que necesites.

Sobretodo te voy a escuchar. 

Algunas de las cosas más habituales que trabajamos en terapia son:

Perfecto. ¿Cuanto vale la bendita sesión?

Sin complicaciones:

La sesión son 50€, impuestos incluidos. 
* Pago seguro con tarjeta de crédito:
Adrià Cabestany - Doctoralia.es

PD: Ahora mismo quizás te sientes bien o mal, en ambos casos vas a obtener información útil, interesante para sentirte mejor.

Sigo teniendo algunas dudas... ¿Cuánto dura la sesión?

La sesión son 60 minutos donde hablamos de lo qué necesites.

¿Cómo puedo sacar el máximo partido a la sesión?

Te recomiendo que prepares tus preguntas antes de la sesión.
Además, trae libreta y boli para ir anotando las recomendaciones que te comentaré. Esto ayudará mucho a ir más rápido y, aún mejor, ir en la dirección correcta según tus valores.

¿A qué hora sueles hacer las sesiones?

Consulta la disponibilidad en el botón verde. Allí verás las horas libres que todavía quedan.

¿Merece la pena invertir este dinero?

Es la mejor inversión que puedes hacer, ya que estás invirtiendo en ti. Ahora bien, no soy parcial en esto, ya que la sesión la hago yo.
La manera que más fácil que tienes para saber si te sirve es probar una sesión.

Prueba ahora.
Un pago único de 50€, impuestos incluidos.
Voy a estar por y para ti:

Adrià Cabestany - Doctoralia.es

Te dejo mi móvil por si te interesa contactar conmigo para aclarar alguna duda 651 621 597